En la clase de literatura y cine vamos a leer El amante, de Marguerite Duras y vamos a ver El amante, de Jean Jacques Annaud. Una estudiante adelantada decidió escribir su ensayo sobre la novela, que le fascinó, no hay ningún problema, el entusiasmo siempre será bienvenido. Hoy, leyendo los parciales no salía de mi asombro ante su propuesta de lectura política de El amante a la luz de lo propuesto por Deleuze. Me impactó tanto lo que sospecho escríbió Deleuze sobre la escritura de Marguerite Duras, que he decidido empezar a escribir un ensayo muy erudito sobre El amante, desde la perspectiva que merece este libro, la poética, la estética. Lo que más deseo es que Emily Dickinson no caiga en manos de Deleuze.

El primer libro que voy a releer, después de El amante y El amante de la China del norte, es Las imposturas intelectuales de Alan Sokal.

Pd. Entre Harold Bloom y Deleuze me quedo con Harold Bloom