La esencia de la felicidad consiste en no desear mucho. Quien tiene salud, dinero y amor tiene lo suficiente para agradecer. Salud sí tengo, dinero, el suficiente para comprar cuarenta libros al año en promedio, comer y pagar los servicios; el dinero que no tengo lo compensa el tiempo libre para leer los libros que puedo comprar. Amor también, no me gusta hablar del amor, siempre resulta empalagoso.
Ahora los deseos para el 2009:
Que los uribistas furiosos vayan más seguido a la biblioteca.
Que más gente en Colombia deje de ver televisión
Que mejore la revista El Malpensante
Que Héctor Abad deje de ser tan buena gente
Que Ingrid Betancourt deje de hacer el papel de la Nueva Madre Teresa
Que Juanes se olvide de la política y aprenda a cantar
Que Harold Trompetero deje de reírse como un imbécil
Que el autor de las prepago haga un curso de expresión oral
Que publiquen una novela colombiana que valga la pena leer
Que Daniel Samper Ospina deje de hacerse el chistoso
Que dejen de echar chistes en las telenovelas colombianas
Que dejen de decir que Natalia París es una mujer muy inteligente

