Un amable lector me ha pedido que proponga una discusión sobre concursos literarios.
Al lado de este tema no podemos olvidar hablar de otros temas relacionados con este mismo asunto: premios, jurados, amigos, dinero, lanzamiento de libros, reseñas, editoriales, cocteles, recitales, congresos, ferias, alcoholismo, prostitución, devolución de favores, mesas redondas, simposios, tertulias...
Como dicen en el lenguaje popular "todo tiene que ver con todo" , más ahora, que la literatura, bien administrada, puede convertirse en un negocio bastante rentable (que lo diga si no un artista de la talla de Héctor Abad Faciolince, para nombrar sólo a un autor colombiano reconocido por hombres, mujeres y niños de todos los estratos socioeconómicos y nivel educativo).
Yo no he enviado nunca un texto a un concurso, no he sido jurado de nada, sólo he escrito algunas reseñas, una por ejemplo de un libro titulado Intelectuales, Estado y Nación en Colombia. De la guerra de los Mil DÃas a la constitución de 1991, de Miguel Angel Urrego, del año 2002, libro en el que el autor presenta un panorama bastante preocupante de la falta de autonomÃa, profundidad, seriedad, independencia, entre otros aspectos preocupantes, del actual estado de la intelectualidad colombiana, que va de mal en peor. Recuerdo que el autor lamenta el estado de la Cultura colombiana bajo el gobierno de Belisario Betancur, queridos amigos, qué podremos esperar del Arte, la Investigación , el Respeto, la Seriedad, la Rigurosidad y la Erudición en los tiempos de Uribe, ValencÃa Cosso, JOG, El cartel de los sapos, Sin tetas no hay paraÃso, David Murcia, Salvatore Mancuso y demás caudillos?
